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En este momento se está celebrando en el Auditorio de Promomadrid, una Jornada sobre los Aspectos Prácticos del Arbitraje, organizada por el Observatorio del Arbitraje del Foro por la Justicia promovido por el Consejo General de la Abogacía Española y auspiciada por el CEU, la Editorial El Derecho y Promomadrid (entre otras)
La Jornada que ha sido abierta por Evelio Verdera (Corte española de arbitraje) y Emilio Bonelli (CIMA) va a versar sobre los aspectos prácticos del arbitraje y sus ventajas -en multitud de ocasiones- como alternativa a la Jurisdición Ordinaria en la resolución de conflictos.
Las tres mesas redondas tratan del arbitraje como vía de resolución de conflictos, las ventajas del arbitraje institucional y los aspectos económicos y financieras, y cuentan con ponentes de primer órden en este mundo.
Todo ello destinado a impulsar, promover, convencer, informar y si me apuran propagar la práctica del arbitraje en los conflictos “domésticos” (no internacionales)
El arbitraje, por supuesto, tiene sus entusiastas y sus detractores, sus ventajas y sus desventajas.
Entre sus ventajas probablemente se encuentren la rapidez, la sencillez, la confidencial y la “única instancia” y según algunos también la rentabilidad de su precio.
Aunque realmente existen aún, por lo menos en España, algunas deficiencias.
De hecho, y según se ha comentado, las razones de que no se extienda el arbitraje en España, son la fascinación por lo público de el empresario español en general (y sobre todo las PYMES), la existencia de leyes y Códigos (a diferencia del sistema anglosajón) y seguramente la imagen de que los árbitros hoy no dictan laudos “radicales” con su estimación o desestimación íntegra y su condena en costas, sino que en general suelen ser demasiado “ecuánimes”.
Yo comparto esos criterios, y además añado que en una economía, como la actual, en la que los conflictos mercantiles ha de tener respuesta rápida, la clave está en la adopción de medidas cautelares, y ante éstas el árbitro “está vendido”
¿Cuál es vuestra opinión?
Jose Luis Pérez Benítez




[...] Jornada sobre los Aspectos Prácticos del Arbitraje, Ovservatorio del Arbitraje [...]
La razón principal de que no se expanda el abitraje, en mi opinión, es que es voluntaria y las empresas saben que salen ganando si se oponen, ya que a la mayoría de los consumidores no les merece la pena recurrir legalmente por el coste de abogado, procurador y tiempo.
Así, el consumidor desiste de su reclamación y la empresa se va de “rositas”.
Por otra parte la normativa de Consumo es claramente favorable a las empresas aunque los políticos y Administración digan lo contrario. Es una manipulación más de la verdad por parte de los que tienen el poder.
Muy interesante. Yo añadiría un punto adicional, relacionado en parte con el tema de las medidas cautelares. Y es que al final, para acabar ejecutando, estas o las entencias, debemos recurrir a los Tribunales, ergo vuelta al problema…
Creo que en general se olvida que el recurso a los tribunales, en caso de incumplimiento del laudo, es siempre en vía ejecutiva, por lo que nos habremos “saltado” en cualquier caso la primera instancia, perdón, quiero decir, la interminable-costosa-ineficiente primera instancia.
Merece la pena el estudio de alternativas eficaces así como su impulso y propagación. Desde aquí os recomiendo la visita a la página del PNAG, que da solución (aunque sea parcial) a muchos de los problemas “generados” por la lentitud e ineficacia de la ¿justicia?
en mi experiencia, el inconveniente más grave del arbitraje es una falta de cultura de lo que se está haciendo. El arbitro suele ser un iluminado contentísimo de que le hayan designado para “decidir”, así que decide no decidir y dejarlo por en medio, (cosa incomprensible porque el 90 % de los arbitrajes son en derecho no en “equidad”). Luego el personal administrativo de estos tribunales acaba pareciéndose peligrosamente a oficiales de juzgado ( mala atención al arbitrado y pocas ganas de trabajar, viven muy cómodos), Y por último el interminable problema de las comunicaciones del ..a ver…esto quién lo paga? “, que naturalmente y después de varios meses de paqui palli, acaba siendo el demandante con derecho a resarcirse, si cobra claro.
Si le añadimos el consabido problema de la ejecución y las medidas previas y la prueba, el arbitraje lejos de cumplir el objetivo, complica la existencia, haciendo lo imposible….que un Juzgado parezca mejor.
El arbitraje es para grandes causas que justifican la rapidez y el precio, y sobretodo es una institución para países civilizados con cultura de arbitraje, no para países donde los que implementan la institución son unos frustrados que piensan que por fin pueden ser jueces y hacer lo que les hacen a ellos, a los demás….